
El paso titular de nuestra Cofradía está compuesto por dos obras de arte, la Imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno y la peana que la porta. Desde estas lineas queremos daros a conocer tanto a estas como a sus autores.
La imagen

La imagen que actualmente procesiona nuestra Cofradía, sustituye a la que hasta el año 1950 fue nuestra imagen titular. Esta imagen se veneraba en la Iglesia de San Pedro en viejo, que era el lugar desde donde realizaba su Vía Crucis, la cofradía predecesora, la Venerable Orden Tercera de San
Francisco. Esta imagen se encuentra actualmente en la iglesia de Loarre y queremos desde aquí tener un recuerdo a la que fue nuestra primera imagen. Desde el año 1945 hasta 1950 esta imagen procesionó sobre la peana actual.
Tras sacar a concurso la realización de la imagen, al que también optaron a la realización de la obra los escultores oscenses, Vicente Valles, Julio Ferrer y Aventin, se decidió en 1949 hacer el encargo al escultor roncalés D. Fructuoso Orduna, profesor de la Escuela de Bellas Artes de San Fernando en Madrid, la que sería nuestra imagen titular desde entonces. Para la imagen, según nos contó el también escultor oscense D. José Larruy, alumno por entonces de esta escuela, posó un bedel de la escuela, que practicaba el boxeo y cuyas manos destacaban por su tamaño, de la Escuela de Bellas Artes de San Fernando. Los trabajos se realizaron en el taller madrileño del escultor en la calle Modesto Lafuente y costo 100.000 pesetas
Acabada la imagen se trajo a Huesca desde Madrid el 30 de Marzo. Don Virgilio Valenzuela nos contó; “Fuimos a buscar la escultura en una furgoneta modelo “T” de la Diputación. Al regreso, con el tiempo justo, tuvo dos averías. En La Muela (Zaragoza) tuvimos que arrastrarla tirando de una cuerda para poder llegar a tiempo para bendecirla”. “La imagen estuvo inspirada en una de Zamora y posó para ella un boxeador”.
La bendición se realizó por el Obispo de Huesca, D, Lino Rodrigo , en la Santa Iglesia Catedral el día 3 de Abril de 1950 a las 7.30 horas de la tarde.
Se celebró un triduo que estuvo presidido por el Obispo de Jaca, D. Ángel Hidalgo, el Obispo de Barbastro, D. Arturo Tabera y el muy ilustre Sr. Don Benito Tarrellas, Chantre de la Catedral.
Con motivo de la bendición de la Imagen, D. Jose María Lacasa Coarasa compuso el Himno a Jesús Nazareno que fue interpretado este mismo día. La composición es para Órgano y coro, se encuentra en el Archivo de música de la Catedral de Huesca.


Tras buscar entre la obra de imaginiera de Zamora conseguimos encontrar una talla de muy parecida factura. Se trata del Cristo de la Redención, obra de 1931 del que fuera maestro de Orduna, Mariano Benlliure. Aquí se puede ver que
tiene ciertos parecidos y que quizás pudo servir de inspiración.


La obra es un poco por encima del tamaño natural para que al espectador le sugiera mas realismo vista desde abajo.
La figura de Jesús aparece un poco encorvada bajo el peso de la cruz. Sobre el hombro derecho, lleva la cruz, mientras que la mano izquierda se apoya en la pierna que se dibuja a través de la túnica. La pierna aparece ligeramente doblada y adelantada respecto a la derecha que queda atrás, en actitud de andar, logrando a la perfección la sensación del movimiento, a lo que contribuye la maravilla de los pliegues.
La cabeza, tallada en los más mínimos detalles, tiene puesta la mirada en lo alto. En el rostro hay dolor y hay misericordia. En la entrevista hecha a su autor, declaró que la máxima dificultad que encontró al realizarla fue dar a la cara la expresión que él buscaba, especialmente a la boca.
Según Pantorba, esta obra es digna de ser colocada dentro de los grandes imagineros españoles del S. XV y XVI, es una imagen de Jesús Nazareno, realizada en 1949, en madera policromada destinada a la catedral de Huesca.

La peana

La peana que procesiona la Cofradía desde el 17 de Abril de 1946, fue realizada en el Taller de Arnal, quien se encargo del dibujo de la greca basada en motivos góticos. Los materiales empleados para
su realización fueron roble, pino en el interior y haya en los vanos, encerada toda a mano. Intervino en su talla D. Antonio Guaras Forga y tuvo un coste de 7.130 pts., costeadas por los miembros de la cofradía. Entre las obras de D. Antonio Guaras se encuentra la restauración, para el Ayuntamiento de Huesca, del Sillón del Justicia, las puertas de la Basílica del Pilar y muchas de las imágenes antiguas labradas en piedra que vemos cuando vamos a nuestro cementerio Municipal; de larga riqueza es la obra que ha dejado a su paso en toda Europa.
Cabe destacar que los hermanos Arnal tienen obras de importancia a lo largo y ancho de toda España.

La obra de D. Fructuoso Orduna

A través de su obra vemos la incansable laboriosidad de este escultor que permanece activo hasta su muerte. Precisamente por esto es justo una revalorización de su obra, que permanece olvidada y en la mayor parte desconocida.
Desde este punto de vista artístico, trata todos los temas, incluidos dentro del realismo , y utiliza todos los materiales, desde la madera al mármol, bronce y piedra.
La calidad de sus obras religiosas, ha hecho que uno de los críticos más importantes del siglo XX,
Bernardino de Pantorba, le haya considerado digno de incluirle entre los Imagineros españoles del siglo XVI y XVII. Reconociendo que Orduna tenía una disposición especial para este arte de tradición netamente española.
En sus obras dedicadas a Jesús Crucificado, contrasta fuertemente el realismo del cuerpo, con el idealismo de la cabeza, uniendo así las dos naturalezas de Cristo, la humana y la divina, en una síntesis armoniosa y digna de elogio.
Hay que destacar su obra como retratista, muy importante, dentro de la línea realista de tradición grecoromana y en la del español Julio Antonio con sus bustos de la raza.
En los monumentos conmemorativos y en los dedicados a personajes históricos, se adapta con fidelidad absoluta al personaje que representa.



Hay que señalar el desfase entre su trabajo sin desaliento y su vida afectiva. Se queda viudo muy
joven (en dos ocasiones), con una hija de corta edad. Quizás por esto, su mejor arte se refugia en los retratos de sus familiares y amigos, volcándose en estas obras y en la belleza femenina de sus esculturas que es a la vez clásica y moderna.


En 1904 se inicia como aprendiz formación artística se inicia en Zaragoza en el taller, y de la mano, de Joaquín Beltrán que le enseñará dibujo y modelado, y que posteriormente empuja a asistir al taller de Dionisio Lasuén
En 1914 se traslada a Madrid e ingresa en la Escuela de Artes y Oficios, trabajando y perfeccionándose en el taller del escultor Mariano Benlliure, En 1917, con ayuda de la Diputación de Navarra, establece un estudio en Madrid, en la calle Atocha, y nuevamente con ayuda de la misma diputación, tres años más tarde, viaja a Roma donde permanece entre 1920 y 1922.
En 1920 se traslada a Roma, tras meses de búsqueda, el escultor Docchi le cede un estudio. Es allí donde realiza la obra
Post Nubila Phoebus, la que le daría en 1922 el premio nacional de Bellas Artes en Madrid. La obra fue adquirida por el estado en 6.000 pesetas.
A la vuelta se instala en Madrid. Entra en el ámbito artístico madrileño y llega a ser uno de los más destacados dentro del grupo de la escultura hasta pasados unos años de la Guerra Civil. Entre 1924 y 1932 tiene una intensa participación en certámenes y exposiciones que se celebran en nuestro país, así mismo realiza varias obras para estamentos oficiales.
En 1924 contrae matrimonio con Carmen Ballestero, con la que tendrá una hija, Pilar Orduna.
En 1931 realiza para la Hermandad de la Pasión de Pamplona un cristo alzado, una talla de madera policromada en la que aparecen detalles de los primitivos cristianos.
Su vinculación con los medios oficiales continúa durante estos años, a partir de 1940 trabaja como profesor en la Escuela Superior de Pintura, Escultura y Grabado de Madrid.


En 1949 realiza. para la Hermandad de Excombatientes y Excautivos de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Huesca, la talla de una imagen de un Nazareno, que fue procesionada por primera vez en la Semana Santa de 1950.
En 1951, el Ayuntamiento de Huesca, y a su frente su alcalde D. Vicente Campo Palacio, le pide el diseño y presupuesto para un grupo escultórico en el parque. Este proyecto consistía en un gran grupo escultórico de nueve figuras de mármol de más de 2.00 de altura, en ellas se representaban cuatro escenas distintas, por un lado la agricultura y la ganadería y por otro dos imágenes de adolescentes representando las ciencias, las letras y las bellas artes; remataba el conjunto escénico una figura central representando a Huesca, una mujer sosteniendo el escudo de la ciudad. Este grupo escultórico nunca se hizo dado su precio 450.000 pesetas de entonces, pero todavía existe una maqueta del mismo.

Quizás la Inmaculada mejor conseguida es la que hizo para Huesca en 1954, por encargo de su Ayuntamiento. En mármol blanco, de 2.10 metros de altura. Esta obra se le encargó como homenaje de la ciudad de Huesca a la Inmaculada, en el centenario de la proclamación dogmática.
La imagen es de una sola pieza y pesa seis toneladas. La escultura fue tallada en Zaragoza con mármol de Almería. Es una Inmaculada que esta con todos los
simbolismos de esta imagen: con su pie pisa la
cabeza de la serpiente, se apoya sobre el globo de la tierra y también tiene la media luna a sus pies.
Por mediación de D. Fructuosos Orduna nuestro Ayuntamiento consiguió traer para nuestra ciudad el cuadro de La Campana de Huesca, que se encontraba en los sótanos del Museo del Prado.

El 1 de Mayo de 1962, Fructuoso Orduna es nombrado académico de bellas artes de la Real Academia de San Fernando: el escultor como agradecimiento regala a la Academia un desnudo de bronce. Fue el primer escultor navarro en entrar en la Academia de Bellas Artes; en 1963 Orduna toma posesión de su cargo leyendo su discurso de entrada ante la Academia.
En la década de los 70 realiza sus últimas obras, algunas son para estamentos oficiales pero también realiza bustos para particulares. Un año antes de su fallecimiento recibe un último en cargo por parte de una iglesia de la capital altoaragonesa, pero lo rechaza ya que hace dos años que ya no ejercía como escultor.
En el verano de 1973 viaja a su querido valle del Roncal como hacia todos los años, pero un día se siente enfermo y es llevado a Pamplona donde finalmente fallece el 26 de Agosto de 1973. Los restos mortales del escultor fueron trasladados a su tierra natal donde descansan en paz.

En el año 2007, la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, en colaboración con el Excmo. Ayuntamiento de Huesca, le rindió homenaje por su colaboración con el pueblo Oscense; de él tenemos dos obras de gran importancia en nuestra ciudad.
Por tal razón colocamos una placa conmemorativa en el lateral de la Imagen de la Inmaculada, con la asistencia al acto de Dña. Pilar Orduna, hija del escultor, a la que se le impuso la medalla de oro de la cofradía que es una reproducción de la imagen que esculpiera su padre.

(SÍNTESIS DEL TRABAJO FIN DE CARRERA DE DÑA. CLARA ARAHUETES. DESDE ESTAS PÁGINAS NUESTRO AGRADECIMIENTO, TANTO A ELLA COMO A LA FAMILIA ORDUNA. POR SU COLABORACIÓN.)
